La boda como industria y un Papa
que hace la meditación sobre el famoseo
Valeria Mazza ganó 500 millones con la boda
El Papa que no conoce a Ronaldo, ¿conocerá a Valeria
Mazza?
A la Preysler, seguro que tampoco la conoce el Papa
La torera Cristina Sánchez demostró que es torero
Aunque tengo hecho un bachillerato
con todos sus avíos, yo me creía, Rosas, que los principales recursos de la Argentina
eran la agricultura cerealista y la ganadería vacuna, pero gracias a vosotras sé que en
Argentina hay una nueva industria nacional: la de las bodas.
500 millones ganó Valeria Mazza con el
montaje de su boda, que para que le saliera mejor todavía se la montó con su mánager
Alejandro Gravier, quien se disfrazó para la ocasión de Príncipe de Inglaterra. Así
que entre la boda de Valeria Maza y la boda de Carlos Orellana, ¿cuánto han reportado
las bodas a la economía argentina? Si el Innombrable no acaba con la inflación es porque
no quiere. Hay que crear riqueza, como Dana Internacional llevándose a Israel el premio
de Eurovisión, aunque los judíos ultraconservadores se hayan mosqueado tanto que no se
hacen precisamente tirabuzones con el bombazo del transexual triunfador. Pero vuelvo a
Valeria Mazza..
El problema va a ser como Valeria Maza,
como muchas novias, vaya en su viaje de luna de miel a Roma y acuda a visitar al Papa. El
Papa no sabe quién es Ronaldo, y yo sé por qué: porque como es bético, sólo conoce a
Alfonso y a Finidi. Y si el Papa no sabe quién es Ronaldo, ¿cómo va a saber quién es
Valeria? Ahora, que eso no sería nada si fueran al Vaticano éstas que son aquí tan
famosas y que estamos todo el día hablando de ellas. ¿Se imaginan a esa Mar Flores ante
el Papa?, y Juan Pablo II preguntándole: "Niña, ¿tú de donde eres y a qué te
dedicas?" A todas éstas que aquí cobran los millones por las exclusivas las quería
yo ver delante del Papa.
A mí, la verdad, que el Papa no conozca a
los famosos me ha confortado mucho. Demuestra que se puede vivir sin saber quién es
Sofía Mazagatos, Isabel Preysler, Raquel Mosquera o la sobrina de mi admirada Cristina
Hoyos. Es lo que me pasa a mí y a muchos de los señores que (aunque no lo confiesen),
ven vuestro programa... Que no conocemos a los famosos. Es como cuando me dijeron:
"Oye, vaya éxito de Luis Miguel"... Y yo dije: ¿A qué éxito de Luis Miguel
te refieres, ¿a la Beneficencia del año 46 o a la corrida de la Prensa del año 49? La
verdad, Rosas, como si fuera el Papa, yo no sabía que hubiera un cantante que se llama
como Dominguín. Ah, y si la veis, no dejeis de felicitar de mi parte a Cristina Sánchez
por su triunfo en Madrid. La torera es torero y se ha saltado las desconfianzas a la
torera.