Quizás de todos nuestro "monumentos
desconocidos", este sea el que acumula mayor fuente de información equívoca. No es
raro escuchar como algún voluntarioso cicerone, informa de que estamos ante los resto de
un acueducto romano , o como sin pestañear, a la pregunta de porque se llaman los Caños
de Carmona responde , sin ningún tipo de problema de que estos transportaban el agua a
Sevilla desde dicha localidad.
Estamos ante una obra árabe, concretamente de primeros del siglo XII, contemporánea de
la Giralda, con mas de 800 años . Es efectivamente un acueducto de ladrillos, el único
que hay en España, que sobre pilares constaba de 400 arcos. Prestó su servicio hasta
antes de ayer ,en el siglo XIX, y algún listo pensaría, con visión de futuro, que
estorbaría a la circulación de Luis Montoto, Avenida de Andalucía Ronda del
Tamarguillo, y Autovía de Málaga, y lo fueron destruyendo fraccionadamente. Hoy solo
quedan tres trozos : El que vemos en la foto en color, que estaba enterrado y formando
parte del puente de la calle Oriente, pocos metros mas allá en Luis Montoto , esquina con
Jiménez Aranda, otro trozo y por ultimo , pasado la ronda del Tamarguillo , al filo de
los Pajaritos con la Avenida de Andalucía.
No el agua no venia de Carmona, venía como el pan ,del Alcalá de Guadaíra, de llamado
manantial de Santa Lucia, Parte del recorrido era subterráneo y la otra parte a través
del acueducto.Este recibía el nombre de los Caños de Carmona, porque recorría todo el
camino hacía la también desaparecida Puerta de Carmona sita en la boca de la actual
calle San Esteban, y a cuyo cruce con Recaredo los sevillanos , seguimos llamándola como
la demolida puerta antes citada.
La foto de la izquierda corresponde a parte de los Caños hoy tristemente desaparecido. En
la foto de la derecha, en color, como decía antes corresponde a la parte de Caños que
aparecieron en la demolición del puente de la calle Luis Montoto si se fijan, en uno de
los pilares hay un azulejo de una Virgen , la de Madejas Esta era una escultura que
curiosamente estaba en una hornacina, recubierta por una tela metálica. y que fue
saqueada, al poco tiempo del "descubrimiento" de los restos de la arcada. La
hermandad de San Roque tuve la encomiable iniciativa de en su lugar colocar un azulejo con
dicha Virgen, que como el nombre de la puerta de la Carmona, aunque sea un nombre o un
azulejo, tendremos una Sevilla que hemos destruido, pero que no muere, porque vive aunque
sea en nuestro recuerdos.
Julio Domínguez Arjona
Correo electrónico del autor: IBM18463@globalnet.es
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