Sevilla, 1925 Parque de María Luisa. Canotiers,
trajes de hilo, incluso con chaleco,del mismo género, cuellos almidonados, corbatas,
pañuelos en el bolsillo. Sevillanos buscando la frescura de estanques de
nenúfares . Se puede ser elegante a 40ºC.-
Durante la Semana Santa y la Feria, hablamos amplio y tendido de lo adecuado o
inadecuado en la indumentaria de los señoras y caballeros, durante nuestro mayores fastos
abrileños, por lo que seria injusto, en esta etapa no hablar de la moda de verano.-
Sería una petulancia por mi parte, proclamarme en árbitro de la elegancia por lo me
humildemente, me permitiré indicar lo que uno/a , no debe de ponerse en verano, para
evitar ir disfrazado por la calle,dando el cante, porque oiga, yo no se lo que le
pasa a la gente que en el momento que empiezan los calores le entran una extraña
propensión a la transfiguración. Los disfraces los podemos dividir en tres : los manolos
, los exploradores y los olorosos.-
Los Manolos, no, no son ese grupo ,que a aflamencado en plan lolailo
al desaparecido Sinatra o los Beatles ( los de Liverpool, no los de Cádiz
). Digamos que son aquellos señores, que piensa que, haciendo una extraña combinación
de colores y de ropas , van a tener mas fresquito. Un poné, se colocan una
camiseta de tirantas calada de color celeste y encima una camisa blanca, segundo poné,
unos calcetines y unas sandalias o una camisa y, a modo de chaqueta encima una
cubana .Tercer poné zapatos de rejilla, sin o con calcetines con independencia del
color que pudieran tener.Y no digamos lo que hacen una exhibición devocional llevando la
camisa desabrochada hasta el ombligo enseñandonos el escudo del Betis o del Sevilla,
chocando con la medalla de la Macarena o del Gran Poder, además remangándose los
pantalones de mil rayas a la altura de la rodilla. . Señores Manolos le garantizo, que
con esas pintas el calor no disminuye, en todo caso puede le aumentará aquellos que lo
contemplen de puro sofocón .-
Los Exploradores no, no le voy hablar de Indiana Jones. Los
podíamos definir como aquellos que van a visitar , la Giralda como si fuera
a ver un templo Inca perdido en la jungla o los que se pasean por los Jardines de
Murillo como por la selva amazónica.Es una moda unisex, a saber sombrero de paja,
gafas de sol, que no se la quitan ni para ir al servicio, mochila o peor aun riñonera,
cargada con las cosas mas peregrinas, pantalón corto con cinturón del que cuelga, fundas
cámaras de fotos etc, calcetines de deportes y botines, fundamental la botella de agua en
una mano y el plano en la otra. Son inconfundibles. Para nuestra vergüenza, fueron los
almonteños los que se adelantaron al prohibirle la entrada con esas pintas y en bañador,
en la ermita del Rocío y con posterioridad fue nuestra Catedral, por donde estaban hartos
de pasearse.-
Los Olorosos, los peores, no, no le voy hablar de los excelentes caldos ,
jerezanos o del Puerto, al igual que los anteriores, es una moda unisex, y además , dan
doble cante, además de verse , pueden olerse que es lo peor. Consiste en camiseta
de tirantas, modelo anuncio de abandono de desodorante, calzonas de deporte , fundamental
que sea de color chillón y brillante con rajas a la altura de los muslos, para que se
pueden mostrar bien las morbideces, él , cartucheras, ellas, y para finalizar, las
andalitas o chanclas, para que durezas y juanetes gocen de una merecida libertad, de la
planta aromática de los pies. Su hábitat suelen ser plazas de toros, restaurantes de
paellas de plástico y fuentes públicas. Cuando los vea corra !!
Señoras y señores: póngase fresquitos , pero con sencillez y naturalidad, que son
los padres de la elegancia, por muy hortera que usted vaya no va a pasar menos calor, al
contrario va a pasar mas,acuérdese de los árabes del desierto que van hasta los ojos.-
Un Real
de arena y sal
1942 Casetas,
ciudadelas de desiertos de arena y salitre.Terrazas, con suelo de
madera, barandillas de madera, para delimitar una independencia imposible y
silla plegable mirando al mar.-
No, esto no es ,una imagen de la Edad
Media. No es una justa en la que
tomará parte Sigfrido de Ivanhoe, ni tampoco aparecerá. Robin Hood
enfrentadose al Rey Juan, defendiendo el trono de Ricardo Corazón de
León. Tampoco es el campamento del Mío Cid a las puertas de Valencia o
del rey santo Fernando III ( hablaremos amplio y tendido de San Fernando)
junto al pozo santo ( actual barriada de Bellavista ) exclamando !!Váleme
señora !!.-
No , no es nada de eso, es mas sencillo ,es Cádiz a principio de los años
cuarenta. Y aunque me repito mucho ( !!que pesao!!) los andaluces somos
muy amigos de vestir las épocas con la arquitecturas efímeras, el Corpus con
sus velas, las ferias con sus casetas y portadas , la Semana santa con los
palcos, y el verano , el veraneo , no podía ser menos.-
Las casetas, con su maravilloso sabor decadente, construían auténticas
ciudades en las costas de quita y pon, como jaismas de un oasis gigante de
agua salada. Los materiales de las mismas variaban; podían ser de madera, de
cañizo o de tela, y sus barras de blanco y el color que fuera, nos traían
recuerdos , al veraneante sevillano que accedía a la costa a disfrutar de los
baños, de Sevilla o Betis según estuvieran pitadas de blanco y verde o
rojiblanco , o incluso en una ensoñación imposible la caseta de un Real
donde el albero , se convirtió en arena, y el olor a manzanilla por salitre
marinero.-
Ay!! las casetas cuan útiles eran!!. Craso error pensar que fuera solo un
exorno decorativo. Su utilidad era indiscutible, allí se guardaba el salón
comedor playero, la mesita plegable, las banquetitas inestables, la tumbona y la
suplementaria sombra de la sombrilla. La nevera con la barranieve, donde se
almacenaban botellines y refrescos a la sombra, y la fiambrera ( el tapergüé
no se había inventado aún ) con las tortilla de patata y los bistelisto empanao,
pá los niños.-
Allí los que iban a los baños y alejados de la primera línea de playa llegaban a
echar el día. Vestuario, donde guardar el pudor, sustituyendo la batita fresca
y el pantalón de mil rayas, por el bañador con faldita y el meyba, también de
mil rayas ; se leía el periódico, lo difícil que era encontrar, un periódico de
Sevilla en la playa ; " Oiga donde ha conseguido usted comprarlo ", como
si los prensa fuera un bien a desaparecer ; se tomaba la cerveza con la tapita,
se exportaba costumbres ; el frugal almuerzo , para hacer una digestión
ligerita : "Niño dos horas sin bañaros" ; la necesaria siesta ; "
Niño no des
la lata no ves que tu padre que esta descansando" ;y " A recoger que
nos vamos ", " Y niño no protestes que nos queda mucha playa ".-
Ay!! las casetas. Después que si " la playa es de todos ", " que porque
unos si y otros no ", "que si la Ley de Costas", "que si España es de
los
españoles" y poco a poco fueron desapareciendo de nuestras playas. Ese
exquisito orden, esa estética de los baños, fue sustituida por caóticos y
anárquicos campamentos de la sombrilla, con la cretona, el campigá, la
paellera, la asandia, el radiocassette a todo volumen, la litrona, lo
populachero por lo popular, la ordinariez por la elegancia,
la utilidad y la comodidad, por el arrabalerismo y la incomodidad. , ahora oiga
eso si "la arena es como Hacienda, de todos".-