El Cortinglés sí que va bien
Es nuestra General Motors, y más. Lo que es bueno
para la General Motors es bueno para Estados Unidos, pero hasta lo que es malo para
España es bueno para el Cortinglés. El chiringuito de Areces, ahora en manos de Isidoro
Alvarez, sobrevive a regímenes y a gobiernos. Aunque creado en tiempos de Franco, nadie
lo identifica con el franquismo, mientras que la competencia del primo de Areces, las
Galerías Preciados de Pepín Fernández, eran un símbolo del dictador, de la mujer del
dictador y de los collares de la mujer del dictador. Galerías Preciados no cayó por la
reprivatización de Rumasa: cayó porque era un símbolo del franquismo. Cuando se
hicieron el harakiri las Cortes de Franco aprobaron también la disolución de Galerías
en los grandes pelotazos del felipismo.
MANTENGO que España no acabará de ir bien del todo
hasta que no privaticemos el Ministerio de Hacienda y encarguemos su gestión al
Cortinglés. Será mucho más agradable pagar los impuestos si una niña mona te dice:
«¿En metálico o con tarjeta?» Con Hacienda en manos de Isidoro Alvarez no se iba a
malgastar un duro, y todas las inversiones iban a ser pero que bien productivas. Cada
año, Isidoro nos canta el bolero de lo que podía ser la economía española y todavía
no es, en forma de balance anual. Ahí tienen sus presupuestos generales del estado del
bienestar, porque el grande de los grandes sí que es el símbolo del estado del
bienestar: 1,3 billones facturados el año pasado y unos beneficios de 40.080. Y lo que
hay que destacar: una inversión de 52.877 millones de pesetas. Ya quisieran muchas
autonomías invertir 52.000 millones en crear riqueza... Por eso Rato se equivoca más que
Lopera contratando entrenadores. Y Aznar se equivoca anunciándonos bonanzas. Ninguno de
los dos juntos tiene tanta credibilidad económica como Isidoro Alvarez. Yo que portavoz
del gobierno, cuando estuviera en cuestión la economía, me presentaba con Isidoro
Alvarez y decía: «Un momento, que don Isidoro les va a decir si esto va bien o no va
bien..." .
Un partido siempre bifronte
Qué dos señores más pesados, Borrell y Almunia.
El uno, que el otro calladito está más guapo. Y el otro, que el uno hablando de todo
está más numero uno. Hasta parecen de dos partidos; quizá lo son. La España real y la
España oficial no acabaron en la dictadura. En la democracia hay mucha España real y
mucha España oficial. Hay un PSOE real, que es Borrell, que son los que andan
avergonzados por ser correligionarios de delincuentes sentenciados. Y un PSOE oficial,
Almunia, agarrado a la brocha aún después de que se hayan llevado la escalera, y
pidiendo escaleras para subir a la cruz del Constitucional. En la pasión de Barrionuevo y
Vera, González es un santo varón, Arimatea y Nicodemus en una sola pieza, que acerca las
escaleras para que no carguen con esta cruz.
BORRELL ha volado a América del Sur, ha puesto tierra
de por medio. Tras el Atlántico, los papelitos a veces son menos impresentables. Este
Borrell me come de todo, me habla de todo y me lo viaja todo: hoy submarinista para no ver
las chichas en bikini de la novieta que le han buscado, mañana catalán barquero de
Caronte en la laguna estigia de los muertos de los GAL. (Borrell va cada verano a su
pueblo a lo de los troncos aguas abajo para entrenarse en navegar en un río desbordado de
mierda, tronco...).
EN el vuelo a América de Borrell ( «¡pájaro!») se
me ha aparecido la verdadera imagen heráldica de este PSOE, bifronte como Jano. Siempre
fueron dos las cabezas: González y Guerra, Borrell y Almunia, Barrionuevo y Vera, Roldán
y Rubio. Han decidido encarnarse en el águila de dos cabezas de los Austrias, que queda
muy bien y muy heráldico. En las garras del águila de los Austrias llevan los símbolos
de todo lo que han apañado en su vuelo. Más que las dos cabezas de arriba, lo que cuanta
son las garras de abajo, que son las garras togadas del abogado defensor de otra parejita
bifronte. No sé si águilas o aguilillas, pero pájaros son por lo menos como el del
escudo de los Austrias.
Trama en Internet no desarticulada
La Interpol, sector delitos informáticos, área
Internet -aunque tiene éxitos parciales, muy pregonados por cierto-, está fatal. Se le
van las mejores, aunque simultáneamente presuma de sus grandes operaciones, que no son
tan grandes. La semana que ahora acaba hemos podido comprobar cuanto digo. La Interpol
informática ha echado las campanas al vuelo y las alfombras rojas al suelo, porque ha
trincado a una red de pederastia cibernética, cuestión de Polaroid en la red de redes,
trincando y enchiquerando a cien depravados que traficaban con las fotos de los niñitos
en la red. Todos contentos, niño, llena aquí, que vamos a convidar a estos señores de
Interpol por lo de Internet.
ASI aumentamos la satanización de Internet, que nunca
viene mal. Aquí nadie usa Internet para enviar el correo de su empresa y ahorrarse el
teléfono del fax, no. Aquí nadie usa Internet para que los clientes hagan las reservas
en su hotel o en su línea aérea, ni nadie usa Internet para leer EL MUNDO antes que
llegue a los kioscos. Aquí Internet nada más que se usa para cochinerías y guarrerías
españolas, y de un momento a otro se descubrirá que lo de Monica Lewinski y Bill Clinton
era por Internet.
SATANIZADA la red, pueden hacer su negocio impunemente
las tramas no pornográficas que viven de ella. La Interpol podría haber realizado un
servicio magnífico, que ya estoy leyendo los títulos y los sumarios: «Desarticulada en
España una red de extorsión telefónica a los usuarios de Internet. Aplicaban subidones
en las tarifas metropolitanas, rama Infovía. Se negaban sistemáticamente a la adopción
de la tarifa plana. Villalonga y tres barandas más de Telefónica, detenidos como
promotores de esta forma de abuso de mayores». Hasta que la Interpol de Internet no haga
eso, seguirá el granujeo a costa de los sufridores usuarios pagadores españoles de la
red de redes.