El tópico "cambio de escenario"
Antes fue lo del Estado
Español; luego, a nivel; más tarde, salto cualitativo; lo último era
ese lo que es, absolutamente prescindible en la frase . Ahora, el escenario.
Siempre tiene que haber un remoquete fresco y recién importado de alguna lengua
extranjera, para que sean más fáciles las declaraciones, los comentarios, los
editoriales. De no haber sido por el escenario, ¿cómo podían muchos haberse
pronunciado sobre el alto el fuego que es una tregua? Me parece que estoy en el Teatro
Real más que en el real teatro de operaciones cuyo parte de la victoria dice que
euskaldunes todos, la guerra ha terminado, trigésimo año triunfal de la violencia. Me
parece que estoy en el teatro, de tanto escenario para arriba y escenario para abajo, que
si ha cambiado el escenario... ¿Qué escenario? ¿La montaña de Iquitos en el Perú
donde se fue Aznar a conjurar el maleficio del beneficio de la duda sobre la ETA? ¿O la
BBC? Ah, sí, el cambio de escenario es que los mismos encapuchados que antes asesinaban a
los concejales y a los guardias civiles, o ponían las bombas de Hipercor, ahora salen en
la BBC. ¿O es el cambio de escenario que no quieren ser españoles, pero no le hacen
ascos a ser irlandeses del Norte?
Quiero confortar mi
perplejidad con las páginas del Diccionario académico y mis cuitas aumentan.
"Escenario: parte del teatro construida y dispuesta convenientemente para que en ella
se puedan colocar las decoraciones y representar las obras dramáticas o cualquier otro
espectáculo teatral." Ah, ya, esto es que terminó la obra dramática de los 800
muertos y va a empezar otro espectáculo teatral. Ah, ya. Esto tiene que ser que el
escenario es ahora el brindis de La Traviata de los nacionalistas, que ha dicho
Rodríguez Ibarra que los españoles se dividen en dos clases: los que creen el verismo
del teatro del cambio de escenario y brindan y los que, como no se creen el montaje, no
brindan. Lo que más me inquieta es que aunque hayan cambiado de escenario nadie se atreve
a soltar en el teatro la paloma de la paz. Quizá es que no estén seguros de que dentro
de un tiempo no le aventen cuatro tiros otra vez.
"Los años del
rencor", dos días en cartel
A veces una eternidad puede
caber en una semana. ¿Se acuerdan ustedes cuando nombraron seleccionador nacional de
fútbol a Camacho? Tras la tromba de tregua, eso parece que fue aproximadamente en el
siglo XIX, que ni siquiera habían inventado los ingleses el fútbol en Huelva. ¿Se
acuerdan de cuando José Borrell dio su discurso a la nación y resultó que no era
discurso ni era a la nación, ni era nada de nada? Tras la tregua y el cambio de
escenario, eso parece que fue aproximadamente en el siglo XVIII. No habrá más hechos que
las promesas y las palabras de cuatro folios, como dice Aznar, pero los hechos llevan
tanta velocidad como las balas que aseguran no dispararán ya los que acaban de enfundar y
que han sacado más rápido que los que todavía no se lo creen. ¿En qué quedan ahora Los
años del rencor, ese título no sé si de novela del Nadal o de culebrón de
Televisa? Ahora que hablan de cambio de escenario,hubiera sido un buen título, de no
haber caído el telón sobre la violencia. Con el antiguo escenario, Los años del
rencor hubiera llegado a las trescientas representaciones.
Borrell le puso un buen
título a su obra, pero por culpa del cambio de escenario no ha llegado a ser
representada. Quedó en la lectura en privado al elenco por parte de su autor. En su
partido sigue privando otra obra, Enseñar a un sinvergüenza; enseñar en el
sentido de mostrarlo, no en su acepción discente. Pero ni esa otra obra. Ni el nudo
argumental de Los años del rencor se sostiene ya. ¿Barrionuevo y Vera dice usted?
¿Y quiénes son Barrionuevo y Vera ¿La cárcel de Guadalajara dice usted? ¿Pero en
Guadalajara hay cárcel? Esto de Los años del rencor, que era una tragedia
terrible, ni siquiera ha quedado en comedia de situación. Para años de rencor está la
situación... Rencor, rencor, el que ahora se advierte en otros lugares. Verás tú dónde
va a ir a parar la Guardia Civil en el País Vasco cuando descubramos que aunque no hay
condiciones, hay condiciones, ¿cómo no va a haberlas? Los que iban a ser años del
rencor no han durado ni dos días en cartel.
El teatro del Liceo de
Esperanza Aguirre
Doña Esperanza Aguirre,
guapina: no la han comprendido a usted. O se ha explicado mal. Completamente de acuerdo
con usted en que hace falta en Barcelona un Liceo Español. Choque usted esos cinco, doña
Esperanza. Pues naturalmente que hace falta un Liceo Español. Lo que ocurre es que son
unos desagradecidos. Usted, claro, se enteró de que como el Liceo era una cosa suya tan
de ellos, tan simbólica, tan metida en su cultura y en su sociedad, y como supo que
aquello había ardido, pues lo que quiere en realidad es ofrecerle otro Liceo. Un Liceo
donde se cante opera española, La Luna de José María Cano y demás, pues
naturalmente. No hay derecho a que las óperas del Liceo sean exclusivamente en italiano y
en alemán, estamos hartos tanto Wagner y tanto Rossini... Usted ha querido poner un poco
de azucarillos y aguardiente en el vaso de agua clara que dijo Pemán que es la lengua
catalana y no la han comprendido. Porque usted sabe, que el Liceo que tanto simbolizaba
para ellos salió ardiendo, ya se quedó la Rambla sin primavera, que cantaba Concha
Piquer, y ya lo dice también el lema publicitario: "Dos liceos, mejor que uno".
He comprendido su mensaje y constato que afecta fundamentalmente al teatro lírico.
Porque en caso de que se haya
referido usted, doña Esperanza Aguirre, a un liceo para enseñar la lengua y literatura
españolas, en plan Marqués de Tamarón e Instituto Cervantes con Cela y Alberti de
patronos, se ha quedado corta. Estoy harto de pasar por la avenida Avinguda y por la calle
Carrer y he visto cientos y cientos de letreros de academias y liceos de inglés, de
francés, de alemán, de italiano. Y, que yo sepa, nadie ha protestado. Usted se ha
quedado corta. Tendría usted que crear por lo menos 24.678 liceos españoles para que el
castellano estuviera en igualdad de condiciones con el inglés, el francés o el alemán.
Y que conste que no hago una tormenta en un vaso de agua (clara). Me refiero al español
como cuanto es en Cataluña: como una lengua extranjera. Ay...