Tres lores del Real Betis
De tanto jugar partidos contra
la droga, a Garzón se le quedó un gran toque de balón y, de una "chilena",
anotó un tanto (de culpa) en el difícil marcador de los derechos humanos. En términos
balompédicos, es como mejor se explica la votación de la Cámara de los Lores sobre
Pinochet. La tenían que haber dado en Eurosport. La Cámara de los Lores es una
institución centenaria. Más o menos como el Barsa, sólo que sin himno y sin Joan Manuel
Serrat que lo cante. Los lores iban produciendo un marcador de las libertades
estrictamente futbolístico. Nada más comenzar el partido, avanza Lord Slynn of Hadleight
y en solitario marca el primer tanto. Libertad, 0; Pinochet, 1. Y como suele ocurrir con
los goles tempranos, minutos después, a pase de Slynn, Lord Lloyd of Berwick logra el
segundo tanto para el conjunto golpista, y pone el marcador en un difícil Libertad, 0;
Pinochet, 2.
Y cuando nos creíamos que
íbamos a perder por goleada, ocurrió el milagro. Burlando la defensa contraria, Lord
Donald Nickells of Mirkenhead consigue nuestro primer tanto, devolviendo la moral a la
afición, que con entusiasmo veía cómo poco después Lord Johan Steyn conseguía lo que
parecía imposible: igualar el marcador. Y ya embalados en el difícil remonte del
resultado adverso, a punto de pitar el árbitro el final del encuentro consigue Lord
Leonard Hoffmann el 3 a 2 de la victoria definitiva de la Libertad sobre el conjunto
pinochetista. Mi conclusión es muy clara: esos tres lores no es que sean progresistas. Es
que son del Betis. Tienen los tres que ser béticos, porque sólo con el arte del Betis se
remontan los resultados de esta forma. Así que viva la Libertad manque los
ingleses hagan ahora con Pinochet lo que quieran.
El Rastrillo de Pepe y
Rafa
En el lenguaje del "por
consiguiente" sabíamos que Pepe Barrionuevo era Pepe Barrionuevo de toda la vida,
él también es Pepe, bueno, bastante más que Pepe, pero por la parte de fuera de la
cárcel de Guadalajara. Desconocíamos que Rafael Vera fuera Rafa. Creíamos que el
"Rafa" por antonomasia del felipismo estaba reservado a Rafa Escuredo y resulta
que no, que Vera también es Rafa. Que deben de tener en Guadalajara Pepe y Rafa una celda
bastante grandecita, digo yo, porque, en caso contrario, no sé yo cómo les puede caber
en el chabolo la cantidad de cosas que les mandan a estos hombres, especialmente los
sábados, cuando llega Doña Carmen con sus damas catequistas en la semanal caridad
solidaria o solidaridad caritativa del ropero de los pobres, de los pobres que se tuvieron
que comer el marrón nada glasé de Guadalajara.
Por si no tuvieran ya en la
celda obras completas de Lope de Vega, bosques de bonsais, mantecadas de Astorga, jamones
de Guijuelo... ¿Pero esto qué es, Dios mío de mi alma? ¿Una celda o el puesto de unas
marquesas en El Rastrillo? Yo sabía que el rastrillo era la acorazada puerta de las
plazas fuertes y de los cárceles, pero no sabía que en Guadalajara hubiera también
rastrillo dentro, el Rastrillo que organiza allí todos los fines de semana Doña Carmen,
la Marquesa del Gal, que es muy caritiva. Que decía que por si no tuvieran ya suficientes
chirimbolos en el chabolo, González les va a llevar a Pepe y Rafa a su Rastrillo el
Premio García Bloise que ha recibido. A ver si lo acompaña el que ha diseñado el horror
de la estatuilla. No para nada, sino para que lo dejen dentro con Rafa y Pepe. Porque
incomprensiblemente, muchos diseñadores de estas chocanterías permanecen en libertad.
A B@rtolín le faltó
Internet
Como la poesía de Celaya,
Internet es un arma cargada de futuro. Que la carga el diablo. Las bromas pesadas en
materia de Internet parecían reservadas a Telefónica, como la broma de desmontar
Infovía y sustituirla por un caos de nudos provinciales, nudos gordianos de acceso a
redes. En España las famosas "autopistas de la información" son autopistas de
peaje, y de peaje carísimo por cierto.
Los hechos nos demuestran,
empero, que hay bromas más pesadas que las de Telefónica con la nueva Infovía Plus,
como el empresario Gonzalo Fernández de Córdoba, gran capitán de los correos
electrónicos, que se metió en un cibercafé de Arica y por poco consigue que la guerra
que Chile no declaró a España tras la decisión de Garzón se desencadenara en términos
nbada virtuales, sino reales.
Dios da pañuelo a quien no
tiene mocos y viceversa. Ese Gonzalo Fernández de Córdoba con las cuentas del Gran
Capitán de la Telefónica chilena, enviando mensajes de falsos secuestros a sus parientes
de Santiago, y en cambio el pobre Bartolín, que estaba mucho más sobrado de
imaginación, teniendo que inventarse a pelo su secuestro por parte de la ETA. ¿Se
imaginan la que hubiera liado el bueno de Bartolín conectado a las autopistas de la
información? ¿Se imaginan a ese Bartolín con un ordenador portátil, enviando correos
electrónicos? Si con monedas de cinco duros en las cabinas de teléfonos formó la que
formó, ¿qué no habría liado con una arroba de arrobas bien distribuidas? Propongo que
entre todos enganchemos a Bartolín a Infovía Plus, que es el que puede terminar de
arreglar el caos...