| |
Del
tirón, le saco de dudas. Ya sé que usted se ha hecho la misma
pregunta que servidor, viendo por televisión siete mil millones
de veces a ese Javier Merino lanzado a la fama tras casarse en
un nupcial cortijo de Guillena con Mar Flores. La pregunta, tras
verlo millones de veces, era:
-- ¿A quién me recuerda a mí este Javier Merino?
¿A quién va a ser? A Manuel Chaves. Javier Merino parece
que se ha quedado con un subarriendo de la cabeza de Chaves.
Como la de Chaves, la cabeza de Merino es de la que tienen por
arriba un latifundio frontal y por abajo un minifundio donde
están amazacotados cejas, ojos, nariz, boca. La cabeza de
Merino es como la cabeza de Chaves en los dibujos de Idígoras y
Pachi. Javier Merino es como si el Chaves de Idígoras y Pachi
se hubiera casado con Mar Flores, en lugar de tener por esposa a
doña Antonia, cuya mano beso.
Y este chaviano Javier Merino me ha permitido advertir que
sin que haya intervenido en lo más mínimo Magdalena Alvarez o
quizá por eso mismo, Andalucía se ha encontrado montada una
actividad económica cada vez más floreciente: la Industria del
Corazón. Siendo de nación asturiana, ¿dónde se fue a casar
Arancha del Sol? A Córdoba. Siendo la madre mexicana, ¿dónde
bautizaron a los hijos gemelos del Conde de Salvatierra (no
confundir nunca con el rondeño marqués del mismo título)? En
Carmona. Gracias a la Infanta Doña Elena, Andalucía tiene una
brillante industria en la BBC, Bautizos, Bodas y Comuniones.
Hablamos mucho de los hoteles, del dinero que dejan los hoteles.
Media pringada al lado del cáterin. Alfonso el de Jerez y
Rafael Juliá son en Andalucía a la Industria del Corazón lo
que la General Motors y la Ford en Detroit a la industria del
automóvil.
Pones los programas del corazón en la tele y la inmensa
mayoría del personal es andaluz, entre toreros, tonadilleras,
hijas de tonadilleras y madres solteras de hijos de toreros. Y
aparece como Consejera de Industria del Corazón esa Carmina
Ordóñez que deja a Magdalena Alvarez en mantillas (en
mantillas de madrina) a la hora de poner en producción los
recursos de las exclusivas. O de dar comunicados. Lo más bonito
de la Industria del Corazón son los comunicados. Me ha
encantado que Manuel Díaz "El Cordobés" y Vicky
Martín Berrocal hayan dado un comunicado sobre su cese de
actividades económicas comunes en la Industria del Corazón.
Como industrias que son, cuando cierran el chiringuito dan un
comunicado, en plan Boliden, en el que anuncian que dejan los
lodos contaminados para su aprovechamiento por las
televisiones-basura. Cuando Rafael el Gallo se separó de
Pastora Imperio, no hubo comunicado que valiera. Manolete no dio
en su vida un comunicado sobre Lupe Sino. A Joselito lo mató el
toro sin que pudiera dar un comunicado sobre su imposible
noviazgo con una niña de la casa Pablo-Romero. El Cordobés
propiamente dicho nunca dio un comunicado sobre Martina. Pero
como este Manuel Díaz es más importante que Manolete, que El
Cordobés auténtico y que todos los Gallos, ahí tienen el
comunicado, que pueden contemplar a toda pantalla en
televisión, hasta con acotaciones ampliadas. Ni un comunicado
de Bush sobre el mitin que está pegando en Afganistán recibe
en las televisiones los honores del comunicado. ¿Pero por qué
se quedan sólo en los novios? Hombre, puestos a dar
comunicados, estoy deseando ver el comunicado que puede dar
José Luis Martín Berrocal, la que puede largar.
Vamos, que ese comunicado puede ser más interesante aún que
la cabeza que Chaves le ha prestado al marido de Mar Flores.
Hemeroteca de
artículos en la web de El Mundo
Biografía de Antonio Burgos
Libros
de Antonio Burgos en la libreria Online de El Corte Inglés
Libros
de Antonio Burgos publicados por Editorial Planeta -
|