Tip, el genio sin enemigos
Martes, 9 de febrero de 1999

Ayer, en Ammán, enterraban a un Rey que
reconciliaba a los enemigos. Hoy, en Madrid, enterramos a un Rey, al Rey del humor, que no
tenía enemigos. Tip era un genio del humor, eso lo sabe todo el mundo. Pero si yo tuviera
que titular la biografía del buenazo de Luis Sánchez Polack, le pondría "El hombre
sin enemigos". En esta España de las dos Españas, todos coincidíamos: Tip era
único, irrepetible, intransferible... Y más bueno que el pan. Seguíamos coincidiendo: a
su lado, Groucho Marx era uno que contaba chascarrillos baturros. Más coincidencias, dame
la manita, Pepe Luis: en Estados Unidos hubiera sido una gloria nacional.
Tip empezó en aquella
maravilla que eran los cuadros de actores de las emisoras. El hombre que todo lo aprendió
en la radio. Antes de que hubiera televisión en color, Tip hacía radio en color: el
color de la sonrisa. La palabra única que se le puede aplicar es la que España entera le
dice ahora. Tip se escribía con G. Con G de genial. En cada palabra rompía la lógica,
mezclando gallinas Obdulias con santos varones. Llevaba más de medio siglo haciéndonos
reír, haciéndonos pensar, en las tablas, en los micrófonos, en los escenarios, en la
televisión, y nunca se repetía. Nuevo a cada instante. Y como ahora Luis, hermano, me
estarás oyendo en el Debate del Estado de la Nación Celestial, seguro que estas
diciendo:
-- Evidentemente, doña
Sinforosa tenía mucho mérito...
La risa de los años del
hambre, de la España del desarrollo, de la España de la transición. El Tip de las
largas noches de Cabalgata Fin de Semana, cuando oíamos La melodía misteriosa
en la orquesta del Maestro Cisneros o del Maestro Trabuqueli. Salía Tip anunciando plumas
de escribir. Aquel diálogo absolutamente del Miguel Mihura de La Codorniz:
- --- ¡ Estilográaaaficas Cirós!
- --- ¿Cómo ha dicho usted?
- --- Estilográaaaficas Cirós...
- --- Ah, perdone, es que creí que había
dicho "Estilográficas Cirós". --- No, lo que he dicho ha sido
Estilográaaaficas Cirós...
Era más "Codorniz" que toda la
colección de "La Codorniz" en la hemeroteca. Más Miguel Mihura que Mihura,
más Tono que Tono. Tomo ahora en la memoria de los años de radio con el Top (Joaquín
Portillo) de Tip y Top; de los años de Cleofás, de los años de Windsor, de los años
del vaso de agua con José Luis Coll, aquella vieja estilográfica Cirós y con ella dejo
escrito este homenaje a un español único y genial. El genio del humor que, en las
eternas dos Españas, consiguió el milagro de no tener ni un solo enemigo.