Del "que te calles, Karmele" al "que te calles,
Celia"
Martes, 16 de enero del 2001
Del "Que te calles, Karmele", que era el grito de guerra
del tomboleo, hemos pasado al "que te calles, Celia", que el grito de guerra de
Zapatero en este manicomio de vacas y de algo más que vacas que se está volviendo el
sector alimenticio entero. Al buen callar, que antes llamaban Sancho, Rodríguez Zapatero
le quiere poner otros nombres, Miguel y Celia, ministros de Agricultura y de Sanidad y
Consumo. Punto en el cual pienso en beneficio de Celia Villalobos que es ministra de algo
que es actualmente algo así como la cuadratura del círculo, el motor de agua o el
movimiento continuo. Sanidad y Consumo debería cambiar, como en Hamlet el nombre, y ser
llamado Sanidad o Consumo, he aquí la cuestión, meditación shakesperiana que hay que
hacer, naturalmente, sobre la calavera de una vaca cuyo cerebro repugnante hemos visto en
el telediario, qué asco, cómo lo cortaban para hacerle la prueba del EEB.
Este retrasado terror del milenio ha conseguido, de momento, casi acabar
la virtual tregua que existía entre gobierno y oposición tras la firma del Pacto
Antiterrorista para los asuntos que no tuvieran nada que ver con el terrorismo, quizá por
el propio perfil bajo de Zapatero y por la alfombra que le ha tendido Aznar. Por falta de
frentes abiertos que tiene el Gobierno no será. Hasta el frente de Teruel, el frente del
"Teruel existe", tiene abierto el Gobierno. El Gobierno del PP está en una
situación tal que le dan la cuadrilla de los enanitos toreros y le sale inmediatamente un
equipo de baloncesto de la NBA. Los mataderos cercados, los centros de distribución los
tienen rodeados, dicen que sólo queda carne para tres días. Menos mal que queda agua
para muchos meses en los pantanos tras los diluvios particulares de las últimas semanas,
y menos mal que no hay problema de pan, porque columbramos que se avecina una revolución
alimentaria tal que no solamente nos haremos forzados vegetarianos, sino que como nos
hablen de los abonos en los avíos de la ensalada es que nos vamos a poner todos a pan y
agua.
La cuestión no es hablar o callar. Contra el rumor no hay mejor arma que
la información y contra las psicosis colectivas no hay mejor remedio que la opinión
solvente de un técnico. Lo que ocurre es que hay credibilidades donde llueve sobre
mojado. No quiero ni pensar lo que hubiera ocurrido aquí si esa ministra que se Renate
Künast fuera española. Pues Frau Künast ha dicho ni más ni menos que no descarta la
contaminación del mal de las vacas a través de la leche, lo que es, obviamente, la leche
en la psicosis. Y, ojo, es una alemana quien lo dice, en la nación que tenemos por Madre
y Maestra de la Unión Europea, la que desde el Banco Central Europeo nos mete la mano en
el bolsillo de la cotización del euro todos los días. ¿Qué diría Zapatero si fuera
española esa ministra que ha dicho eso de la leche, de que la vaca lechera tolón,
tolón? Yo ya no sé si lo mejor es que hablen o que no hablen los del gobierno o que se
callen los de la oposición. O incluso que hagan a Karmele ministra de lo que sea...
Total, tal como se está poniendo esto...
Sobre las vacas locas en El RedCuadro
Las vacas locas y los toros de Victorino
Las vacas
locas, nueva colza
Las vacas locas y los toros de
Victorino
Las vacas
de Celia Villalobos
Qué
asco, esos cadáveres de vacas en el telediario
Carmen
Sevilla, investigadora de vacas locas