Sobre
este tema, en El RedCuadro:"El Carnaval del cartel"
"Libertad
con IVA"
Bandoleros del siglo XIX, HBandoleros del siglo
XXI
Martes, 13 de febrero del 2001
En la diversificación del turismo de calidad,
como otros promocionan los campos de golf, las estaciones de
esquí o los hoteles con encanto, una agencia de viajes de
Córdoba ofrece a los turistas como experiencia insólita la
posibilidad de sentir los efectos del bandolerismo del siglo
XIX, conocer en Sierra Morena a la partida de José María el
Tempranillo y me imagino que incluso sufrir el ataque de los
bandidos a bordo de una diligencia, como la del "Romance
del 800" de Fernando
Villalón.
En mal sitio ha ido a poner la era esta agencia
de viajes de Córdoba. Para ese viaje no se necesitan las
alforjas de los Siete Niños de Ecija ni el trabuco de
Tragabuches. Desgraciadamente, el bandolerismo no es un
fenómeno del siglo XIX español, sino que llega hasta estos
primeros días del siglo XXI. Ayer, sin ir más lejos, Madrid
sufrió los terribles efectos de la acción de unos bandoleros.
Poner un coche bomba, dar dos tiros a un magistrado, a un
militar, a un periodista, a un político no debe entenderse como
otra cosa que como bandolerismo. Son lisa y llanamente
bandoleros, que en vez de catite, usan capucha; en vez de
trabuco, goma dos; en vez de cuevas, zulos; en vez de a caballo,
huyen en un R-19 que luego hacen estallar. Pero estos bandoleros
son peores que los del XIX, porque no tienen la nobleza de robar
al rico para dárselo al pobre y asesinan inocentes no se sabe
para qué. Y mientras que a aquellos les escribía bellos
romances Fernando Villalón, éstos no tienen más alimento
literario que las homilías dominicales de Arzalluz.
Aquellos bandoleros estaban recluidos en Sierra
Morena, y sabías que si subías sus breñas, te asaltaba la
partida de Pernales. Pero ahora la banda de Josu Ternera baja al
llano de Barcelona o de Sevilla, y en Madrid son capaces de
colocar una olla explosiva hasta debajo de la capa de Luis
Candelas. Aquellos tenían la simpatía del pueblo llano y
éstos, la repulsa de todos los bien nacidos. Por eso digo que
esa agencia de viajes que quiere enseñar el bandolerismo a los
turistas va mal orientada de tiempo y de lugar. De Sierra Morena
y del XIX, nada. Ayer mismo podía haber llevado a los turistas
a ver los resultados del bandolerismo del siglo XXI en el mismo
Madrid, en esta España que es toda entera un mapa terrible del
genoma de estos inhumanos.