Belén
Esteban contra la pesadez de la guerra
Miércoles, 31 de octubre del 2001
Como en el título del libro de Felipe
González, el futuro no es lo que iba a ser. Nos dijeron que
esta guerra iba a ser distinta, pero no sabíamos que iba a ser
tan aburrida. Los ataques contra los talibanes están en su fase
coñazo, después que comprobamos que el primo de Zumosol no
sabe a quién embarcar en el aro de baloncesto. La guerra contra
Afganistán aburre ya hasta a Felipe Sahagún y a Javier Nart. Y
eso que hoy la cosa se ha puesto más calentita. Por si tuvieran
poco con su psicosis del ántrax (que es como lo de las vacas
locas, pero sin Celia Villalobos), a los americanos les dicen
que en cualquier momento y en cualquier lugar les pueden dar la
del tigre. No les llega la camisa al cuerpo. Quitan de en medio
otra vez al vicepresidente por lo que pueda ocurrir y 18.000
agentes del FBI vigilan el Imperio. Menos mal que esto no es
América, aunque a veces lo disimule. Porque frente a este
repelús americano, los españoles tenemos hoy especiales
razones para la tranquilidad. No, no es por la renovación final
de los órganos constitucionales. No, no es porque haya
terminado su trabajo la comisión de Gescartera. Esta noche los
españoles podremos dormir tranquilos por otras dos mucho más
saludables noticias. España, que tenía perdido el sueño de
inquietud, da un general respiro de alivio. No sólo hemos
podido ver en las revistas las verdaderas fotos de la boda de
Mar Flores, uf, qué alivio, sino que Belén Esteban ha ido por
fin con Andreíta a Ambiciones. Luis, estarás tranquilo: Belén
Esteban ya ha estado en Ambiciones...
Anteriores comentarios del
"Picotazo" de Protagonistas